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Conviene leer estos artículos en orden cronológico.

miércoles, 3 de octubre de 2012

2 - Jesús no nació un 25 de diciembre

La mayoría de los académicos que estudian la Biblia admiten que Jesús no nació un 25 de diciembre.

En los dos primeros siglos del cristianismo no se celebraba la Navidad. Los cristianos solo empezaron a interesarse por el día en que Jesús nació cuando decidieron organizar el año basándose en la vida de Jesús. Los manuscritos antiguos señalan que al final del siglo segundo hubo testimonios de disputas sobre diferentes fechas para el nacimiento de Jesús –el 6 o 10 de enero, el 19 o 20 de Abril, el 20 de Mayo y el 18 de Noviembre– y que poco después el teólogo Origen de Alexandría dijo que solo los pecadores celebraban los fechas de nacimiento de sus reyes, y que los cristianos celebraron las fechas de muerte de sus mártires, ya que eran los días que entraron en el cielo. Esto indica que los primeros cristianos no celebraban la fecha de nacimiento de Jesús y que tampoco sabían exactamente cuando había nacido.

Se supone que la fecha del 25 de diciembre fue impuesta por el emperador romano Constantino, que estaba interesado en conseguir una sola religión para todos sus súbditos. En aquella época existía otra religión monoteísta, el mitraísmo, también llamada Sol Invictus, que daba mucha importancia al ciclo del sol y celebraba el solsticio de invierno: el día más corto del año cuando el sol parece renacer. Por razones pragmáticas, las autoridades cristianas aceptaron celebrar en esta fecha –un 25 de Diciembre según el calendario Juliano de entonces– el nacimiento de Jesucristo.

El cristianismo adoptó aún otras características de esta otra religión monoteísta. Sol Invictus logró además que los cristianos dejasen de celebrar su día de descanso semanal el sábado, como tradicionalmente lo habían hecho, para celebrarlo el domingo, el día que, en varios idiomas, está dedicado al sol. La palabra inglesa Sunday, por ejemplo, significa día del sol.

Las autoridades cristianos luego explicaron estas decisiones de otra manera. Sobre el nacimiento de Jesús dijeron que antes del año 221 Sextus Julios Africanus dió la fecha del 25 de marzo tanto para la anunciación como para la pasión de Jesús, lo que con una gestación de 9 meses apunta a un 25 de diciembre como su fecha de nacimiento. Y sobre la celebración de la misa semanal señalaron que Jesús resucitó un domingo.

¿Cuándo nació Jesús realmente? Para averiguarlo algunos estudian los evangelios. Al analizar toda esa información –el hecho que los pastores que adoraron a Jesús habían dormido al raso señala que no era invierno / el invierno tampoco es la mejor época para organizar un censo– ofrecen luego una fecha determinada. Sin embargo, toda esa información no es necesariamente correcta. Como muchas de los detalles relacionados con el nacimiento de Jesús vienen de religiones anteriores al cristianismo, los autores de estos evangelios pueden haberlas añadido con el próposito de convencer a los paganos que Jesús era el ‘salvador de la tierra’ que ellos esperaron.

¿No sabemos entonces el día en que nació Jesús? Hay una buena razón para suponer que nació el primero de enero. ¿Por qué? Porque cuando reflexionamos sobre el calendario cristiano vemos que lo lógico es empezarlo tanto el año como el día en que nació.

De una sociedad que da tanta importancia al solsticio de invierno uno puede esperar que empiece el año ese día, porque de esa forma consiguen un calendario en el que los tres primeros meses se refieren al invierno, los tres siguientes a la primavera, los siguientes tres al verano y los tres últimos al otoño. El hecho de que celebramos el solsticio de invierno (la navidad), pero no empezamos el año ese día, parece indicar que, aunque las autoridades cristianas aceptaron celebrar el nacimiento de Jesús ese día, no querían perder de vista la fecha en que nació realmente: el día que empieza el año.           

Cuando ahora consultamos el santoral cristiano vemos que el primero de enero, el primer día del año, se festeja el nombre de Jesús, también Emmanuel o Manuel, lo que indica que efectivamente la iglesia asocia ese día con el nacimiento de Jesús.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

1 - Una reacción racional al dogma de la concepción virginal

Los cristianos (2.200 millones) y los musulmanes (1.600.000) consideran que Jesús nació de una virgen. Los escépticos rechazan esta idea porque contradice la ciencia, y, por esta razón, consideran que los cristianos y los musulmanes, que juntos forman casi la mitad de la población mundial, son unos ignorantes. Zanjar la cuestión de la concepción virginal de Jesús de esta forma hace sentirse bien a los escépticos, porque les permite creerse superiores. Sin embargo, deberían preguntarse si es una buena idea dejar que tanta gente continúe creyendo en algo que se supone una falsedad y también si considerar que los creyentes son unos ignorantes no supone crear una enemistad entre ambos, algo que con el tiempo puede crear problemas tanto a unos como a otros.

¿Cómo pueden los creyentes aceptar una idea que la ciencia ha demostrado que es falsa? Los creyentes responden: “Es una cuestión de fe”. Esta respuesta, que es básicamente lo mismo que decir ‘lo creemos porque lo creemos’, no admite réplica, pero no explica nada y se parece mucho a la respuesta ‘las cosas son así porque son así’ que los adultos suelen dar a sus hijos pequeños cuando, hartos de sus continuas preguntas, no encuentran las respuestas adecuadas.

Los creyentes dicen tener fe, pero no es en el dogma de la concepción virginal de Jesús u otras ideas parecidas en las que tienen fe, sino en las autoridades religiosas que defienden esas ideas. Por lo tanto, cuando intentamos convencer a los creyentes de que ciertas ideas de su religión van contra la ciencia no debemos dirigirnos a ellos, sino a esas autoridades religiosas. El problema es que al hablar sobre la concepción virginal de Jesús estas personas también suelen responder: “Es una cuestión de fe”. Esto significa que lo único que podemos hacer para que los creyentes cambien de opinión sobre el dogma de la concepción virginal de Jesús es investigar su origen.

Un estudio del cristianismo primitivo nos enseña que los primeros cristianos no creían en esta idea. ¿De dónde viene entonces? ¿Qué hizo pensar a las autoridades religiosas, tantos decenios después de la muerte de Jesús, que había nacido de una virgen?

Cuando consultamos el Nuevo Testamento vemos que de Jesús nunca se dijo que nació de una virgen y que sólo dos de los cuatro evangelios mencionan algo misterioso en relación a su nacimiento.  Si Jesús nació realmente de un milagro, ¿por qué no lo mencionan los otros dos? ¿Y por qué tampoco lo hace San Pablo, que escribió 13 de los 27 libros que forman parte del Nuevo Testamento? Al buscar respuestas a estas preguntas nos daremos cuenta de que lo lógico es suponer que el dogma de la concepción virginal de Jesús tiene que ver con esos dos evangelios que sí que relacionan el nacimiento de Jesús con un  misterio. Esos evangelios son también los únicos que ofrecen genealogías para Jesús. Como estas listas no coinciden ni en todos los nombres ni en la cantidad de generaciones, añaden aún más misterio al nacimiento de Jesús.

Tanto misterio puede sorprender a todos aquellos que consideran que un libro sagrado dice toda la verdad, pero no a los que saben que originalmente llamar un libro ‘sagrado’ significaba reconocer que contenía secretos. La existencia de estos misterios en la Biblia, solo confirma que efectivamente es un libro sagrado.